IMPACTO DE LAS AMISTADES Y LA FAMILIA EN LA SALUD MENTAL
- Dra.Mancia
- 14 mar
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 18 mar

La salud mental no es un estado aislado; es el resultado de un equilibrio delicado entre
nuestra biología, nuestra mente y nuestro entorno. Como seres humanos, nuestra
estructura está diseñada para la conexión; somos personas bio-psico-sociales y
necesitamos de la familia y las amistades para que nuestra salud mental funcione
adecuadamente.
Familia y amigos
En ocasiones he escuchado frases como: mi familia son unos problemáticos y por eso
no me llevo con ellos, o si me relaciono con ellos, son con unos pocos, estas
decisiones emocionales, llegan hasta el punto en que padres e hijos no se comunican,
al igual es con el resto de la familia. La familia es la base emocional profunda que tiene
nuestro ser, por lo tanto, no debería descuidarse sino por el contrario. La familia no se
escoge, nacemos dentro de esa estructura familiar.
Igualmente sucede con las amistades, muchos pueden decir: no me importa si tengo
amigos o amigas; solo hablo si me hablan. No me hace falta tener amigos/a, y por lo
mismo se aíslan. Las amistades se escogen, por lo que pueden ser cuantas personas
se desea, al escoger las amistades, hay que escoger aquellas que: entre otras cosas,
te aportan energía, positivismo y que te ayuden a ser una mejor persona; de manera
que hay que procurar lo más posible tener una red de amigos/a.
Somos personas: bio-psico-social.
La vida cambia, los seres humanos cambiamos en todos los sentidos: en
responsabilidades, en estado civil, en trabajos, en tiempo libre o tiempo no disponible,
en gustos, en preferencias, etc. Esto hay que aceptarlo tal como es.
Esto sucede tanto en la familia como con las amistades, lo cual es normal.
Lo cierto es que como seres humanos para que nuestra salud mental funcione
adecuadamente necesitamos de ambos grupos. Siendo que nuestro diseño es bio-
psico-social.
Entonces como opera la salud mental al ser bio-psico-social:
Salud mental en lo biológico
Nuestra niñez es la estructura primaria de seguridad o inseguridad, cuando la
niñez está dañada, lamentablemente se daña parte de nuestro ser.
Las familias pueden ser parte de nuestros éxitos y desarrollar nuevos retos.
La familia no es elegida, es el *el organigrama* que nos dirige a lo largo de la
vida, lo cual es posible cambiar en parte. Igualmente, que lo anterior,
lamentablemente en algunos casos las familias destruyen la salud mental de la
persona.
Por naturaleza existe un apego a nuestra familia, sean como ellos sean.
Nuestra estructura cerebral trabaja con ciertos neurotransmisores-hormonas,
que producen sustancias que cumplen con diferentes funciones, los principales
neurotransmisores que deben estar bien vigilados, para que no estén en niveles
altos, ni bajos (algo que tiene que evaluar un neurólogo), son los siguientes:
- Oxitocina: reduce el nivel de stress y ansiedad.
- Cortisol: nos ayuda a mantenernos en modo Supervivencia, es decir
despiertos, y alertas para defendernos.
- Dopamina: nos hace sentir recompensados, además de ayudarnos a estar
más activos, con mucha energía y motivados.
- Melatonina: nos ayuda como un inductor del sueño
- Serotonina: entre otras cosas nos da tranquilidad y paz generalizada en
nuestro cuerpo.
Entonces la familia y amigos contribuyen a que la persona en lo biológico encuentre
una buena salud mental.
Salud mental en lo psicológico
Al cuidar nuestra psique con amigos y familia se previene el envejecimiento
cognitivo, es decir contribuyen a tener un mejor razonamiento y pensamiento
activo.
Los amigos y las familias, reducen la ansiedad y la depresión.
La familia y amigos nos hace ser más empáticos con los demás.
Dar y recibir abrazos, te hace sentir que tienes apoyo, y que eres querido o
estimado, ya sea por la familia, amigos, y aun por los desconocidos.
Pensar en palabras que exalten o retroalimenten asertivamente a otra persona,
tu psique también la aplica para ti.
Otra vez, la familia y amigos contribuyen a que la persona en lo psicológico tenga una
buena salud mental.
Salud Mental en lo social
Pertenecer a un grupo nos da un sentido de pertenencia.
Si incrementamos nuestro círculo de amistades y familia, ayuda en nuestra
autoestima; tengamos en cuenta que la calidad de ambos grupos es más
importante que la cantidad.
Los dos grupos, nos ofrecen perspectivas que tal vez no hemos visto, en las
diferentes áreas de nuestra vida.
Relacionarnos con estos grupos, reducen el sentirse solo/a, a manejar mejor el
estado de ánimo, en general nos hacen sentir mejor.
Las amistades son voluntarias, y permanecen en ciertos momentos de la vida,
no se pueden retener, hay que luchar hasta donde sea posible para
mantenerlas, pero si las circunstancias no lo permiten hay que dejarlas ir sin
resentimientos.
Al ser la persona social, permite que sea altruista y no egoístas
¡Si crees que en una de estas áreas necesitas ayuda, búscala! ¡Qué esperas!
Atte. Dra. Cecilia Mancia.


